Breve historia

Todas las historias suelen comenzar con un sueño. La Escuela de Triatlón del Alto Palancia no iba a ser menos. Fue el sueño de una persona que antes había imaginado cómo sería organizar un Triatlón ( prueba prácticamente desconocida en España y más en nuestra comarca) en su pueblo. Tras unas pocas ediciones pioneras convocó a los participantes del triatlón del Alto Palancia a una reunión en la que hicimos nuestro ese sueño: crear un club y una Escuela de Triatlón. En realidad todos estábamos en la Escuela pues en la escuela es donde se aprende y nosotros teníamos mucho que aprender.

No había nada previo, nadie había creado antes una Escuela en la Comunidad Valenciana y muy pocas en toda España; por eso tuvimos que inventarlo todo. Pensar qué ideología queríamos transmitir a los niños y niñas para que adoptaran los hábitos saludables que este deporte puede transmitir . Por este motivo somos un referente en cuanto a Escuelas de Triatlón y hemos sido consultados en infinidad de ocasiones.

Al principio solo entrenábamos los fines de semana y nunca, salvo en verano, entrenábamos natación, pues no había piscina cubierta. Solo Guillermo Torres desde pequeño y por sus facultades e interés, viajaba a Valencia para entrenar y alcanzar grandes resultados.

Pronto nos dimos cuenta que si queríamos hacer las cosas bien había que formarse. Un grupo decidimos prepararnos para ser entrenadores y conocer a fondo las particularidades de este deporte y del deporte en general: fisiología, anatomía, primeros auxilios, entrenamiento de alto rendimiento, entrenamiento y organización de escuelas, detección de talentos, planificación de temporadas, natación…exámenes, trabajos, viajes a Madrid para alcanzar el tercer nivel y sobre todo mucha curiosidad e interés por conocer más de este deporte. Después fueron Jornadas Técnicas para actualizar conocimientos, publicaciones y otras titulaciones complementarias.

Probablemente seamos la Escuela que mejor nivel técnico tiene ya que contamos con tres entrenadores superiores trabajando conjuntamente e incluso a veces cuatro . Ellos diseñan la planificación de los entrenamientos y los monitores la desarrollan y aplican bajo su supervisión. Manolo y Elisa llevan años ocupando puestos de responsabilidad en la Federación Valenciana, tanto en la Junta Directiva, en Deporte Escolar y Asambleístas como seleccionador y directora técnica respectivamente y ambos han sido profesores de la Escuela de Entrenadores. Hay muchos monitores con el primer nivel, algunos que lo usan para conocimiento propio y otros que lo utilizan para dar clase a niños. Es grato además que la mayoría hayan sido alumnos de la Escuela y que luego hayan pasado a ser monitores.

Pronto comenzaron los viajes y la participación en competiciones, encuentros, campamentos… puedo recordar unos días inolvidables en Antella, entrenando en su río, haciendo juegos y pruebas y remando con las canoas entre patos y cañas ( a Miriam hubo que sacarla del atoramiento); viajes a Madrid, a Águilas…o en las ciudades y pueblos de nuestra comunidad. Lo que más me sorprendía agradablemente era ver cómo jugaban los niños y niñas de nuestro club con los que hacía breves instantes eran sus contrincantes en la competición. Se hicieron grandes amistades que perduran todavía.

Otros fueron elegidos para formar parte de la selección Nacional en categoría junior como Guillermo y Ana, a punto de entrar en la residencia Blume en Madrid. Fue una gran experiencia que siempre les vinculará a este deporte.

La vida de muchas vueltas y unos entran, otros salen, otros regresan. La Escuela crece, disminuye, vuelve a crecer, disminuirá…¡ Está viva! Nosotros, sus creadores y los diferentes responsables que se unen a nuestro proyecto tenemos claro unos mismos principios pedagógicos y deportivos : la Escuela es una herramienta que nos ofrece la posibilidad de mejorar como persona. Aprendemos unos de otros a ser persistentes, a tener objetivos y metas y pelear por cumplirlas, a tener adherencia al entrenamiento, a cumplir los compromisos, a tener higiene , a ser organizado y disciplinado, a ayudar a los demás, a aceptarse a uno mismo con sus limitaciones o a aceptar las de los demás respetando la diversidad, a mejorar técnicamente esforzándose por cambiar errores en los diferentes segmentos deportivos, a llevar un seguimiento de los avances y resultados y un largo etcétera.

Alguno no entiende que esto es un aprendizaje para toda la vida y que siempre se puede mejorar y por tanto la persistencia en el deporte nos puede llevar a mantenernos en forma mental y física. El principal objetivo nunca podrá ser ganar una competición ni ser más que otros. Se puede ganar y no estar haciendo bien las cosas, se puede ganar porque no hay competencia; se puede ganar incluso haciendo trampas. Lo que nos ha interesado en la Escuela siempre es crear las bases para que sean futuros triatletas y no agoten todas las vías desde muy pequeños. El Triatlón es un deporte longevo y los grandes deportistas suelen tener los mejores resultados más tarde en otras categorías y más tarde aún en larga distancia.

Hablar de éxito o fracaso de una escuela midiendo resultados de pódium o por asistencia a competiciones no es válido desde nuestro punto de vista. Hay estudios serios que demuestran que un alto porcentaje de niños que tienen éxito de pequeños, no alcanzan esos mismos puestos cuando pasan a categoría absoluta , la presión a la que son sometidos y no aceptar que si no se gana no vale, hacen mella en su autoconcepto y lo dejan. Hay ejemplos de lo contrario, pero son la excepción que confirma la regla.

Solo se debe competir cuando se está preparado, al igual que uno se examina si ha estudiado antes, a no ser que uno vaya a pasar el rato o a sacar una nota baja y esto le da igual. Esto no tiene nada que ver con llegar el último o en los puestos finales si se ha entrenado y el objetivo era participar y estar con otros niños o sacar un cinco porque no damos para más. Pero hay muchos a los que no les da igual. Su idea de sí mismos o la que les han hecho ver es mucho más elevada y enfrentarse con otra realidad inferior es muy duro y puede llevar a la sensación de fracaso. Eso sí sería nuestro fracaso. Este es el motivo que nos lleva a no influir en los niños para que compitan si no quieren ellos enfrentarse a ese reto. Tiene que ser su sueño, no el nuestro y todavía menos el de sus padres o alguien ajeno a la Escuela.

Nuestra Escuela ha tenido, tiene y tendrá grandes éxitos: El pasado: siguen vinculados a este deporte o a alguno de los tres segmentos muchos de nuestros antiguos alumnos: Guilllermo, Diego ( de los primerísmos); Chispa, Fernando, Pilar, Rafeta, Antonio, Alberto, Laura, Miriam, Clara, Raquel, Tania, Ángela, Ester, Jose Miguel… El actual: conseguir que los niños vengan a entrenar con asiduidad y alegría viendo en el entrenamiento un momento gratificante en sus vidas. El futuro: comprobar que cada vez nadarán mejor, pedalearán más fuerte y correrán más aprisa los que cumplen los entrenamientos y hacen caso del entrenador.